Ubicado en la playa y rezumando encanto rústico encontramos Crab Shack. Sus mesas de madera sobre la blanca arena y su techo de palmera es el lugar ideal para disfrutar de una ensalada de mango y papaya, pollo piri-piri y una copa de vino rosado frío.

¿Y cuando se pone el sol? Las fiestas en la playa de Crab Shack no tienen nada que envidiar a una noche de Mykonos.